|
En
1886, un incendio destruyó por completo la residencia
de Joan Baptista Grau, obispo de la diócesis de Astorga,
al noroeste de España. Debido a ello, encargó una nueva
a Gaudí, a quien conocía por ser ambos originarios de
Reus.
Gaudí
visitó las obras en distintas ocasiones, entre 1890
y 1893. Este último año, el obispo Grau falleció y,
debido a unas discrepancias con los canónigos y la Junta
Diocesana, las obras se retrasaron y finalmente se detuvieron,
lo cual motivó la dimisión de Gaudí. Ricardo García
Guereta las acabó en 1907.
El
Palacio Episcopal está construido en un particular estilo
gótico y cuenta con cuatro niveles (semisótano, planta
baja, planta primera y desván). Exteriormente, hay que
destacar el porche de entrada, los sobrios muros de
piedra, los múltiples ventanales, las torres circulares
y el foso que da luz al sótano. El conjunto recuerda
un castillo medieval.
El
palacio nunca llegó a ser residencia de obispos. Pese
a sufrir desperfectos durante la Guerra Civil Española,
fue restaurado y convertido en Museo de los Caminos
a partir de 1963, año en que los tres ángeles de zinc,
que Gaudí había diseñado para la cubierta, se instalaron
sobre pedestales alrededor del edificio.
Bien
de Interés Cultural desde 1969.
Parte
integrante del Camino de Santiago desde 1999.
|