Avinguda
de Pedralbes, 7
Barcelona
Una lujosa casa para carruajes y caballos
En
la Barcelona de finales de sigo XIX, los señores iban
en coche de caballos, por lo que precisaban caballerizas,
picadores y espacio para estacionar los carruajes. Uno de
los prohombres más importantes de la ciudad, el industrial
Eusebi Güell, encargó a Gaudí que en la
zona de acceso a su finca, situada en el norte de Barcelona,
construyera un edificio para alojar dichas dependencias. El
proyecto de Gaudí se concretó en dos pabellones
de marcado carácter musulmán en las fachadas,
rasgo habitual de sus primeras obras. Uno lo destinó
a caballerizas y picadero de caballos, construyéndolo
con arcos parabólicos y bóveda de ladrillo.
El otro lo destinó a la vivienda del conserje. Ambos
edificios están unidos por una espectacular puerta
de hierro forjado, que representa la figura mítica
del dragón, símbolo de la custodia de la finca.
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