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Edificio
residencial aislado encargado por Manuel Vicens en el
término municipal de Gràcia, villa
agregada a Barcelona en 1897. Construida
como residencia de veraneo, la Casa Vicens está
estructurada en cuatro niveles (sótano, planta
baja y dos pisos) y cuenta con todo lo necesario para
el confort estival, como una buena ventilación
de los interiores y un amplio jardín.
Es
la primera obra importante de Gaudí, resuelta
con gran simplicidad constructiva, con un predominio
de la línea recta sobre la curva y con una presencia
acusada de rasgos de inspiración arabizante,
como los almocárabes de yeso interiores y de
ladrillo macizo exteriores.
El
arquitecto dirigió personalmente todos los trabajos
decorativos, de los que debe destacarse el colorista
revestimiento cerámico de las fachadas, los de
la tribuna abierta al jardín, la sala de fumadores
y el comedor, del que diseñó parte del
mobiliario.
Originariamente,
desde la calle se accedía a la propiedad a través
de una puerta de hierro colado, hoy parcialmente conservada,
que presenta un motivo repetido de capullos entre las
hojas de la planta del palmito, la única palmera
autóctona de Europa y propia del litoral catalán.
Este diseño de Gaudí fue modelado por
Llorenç Matamala, escultor amigo de éste
que años más tarde dirigiría el
taller de escultura de la Sagrada Familia.
En
1925 la casa fue ampliada por Joan Baptista Serra de
Martínez con el visto bueno de Gaudí,
doblando la superficie habitable y respetando el volumen
y las formas exteriores.
La Casa Vicens sigue siendo una vivienda privada y se
conserva bastante intacta, a pesar de que el jardín,
que originariamente incluía una cascada artificial
y la popular fuente de santa Rita, fue parcialmente
mutilado para dar paso a nuevas construcciones.
Registrada
en el Catálogo del Patrimonio Arquitectónico
histórico-artístico de la Ciudad de Barcelona.
Bien
Cultural de Interés Nacional desde 1969.
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