|
Passeig
de Gràcia, 92
Barcelona
Vivir en una estructura de piedra
El señor Pere Milà, que se casó con una viuda
rica, la señora Roser Segimon, queria vivir en una
casa espectacular, en la avenida más cosmopolita de
la Barcelona de la época: el paseo de Gràcia.
Gaudí
fue el arquitecto escogido, sobretodo porqué acababa
de construir la casa vecina Casa Batlló, considerada entonces
el último grito en la arquitectura local. Pero el señor
Milà deseaba que la suya fuera más grande: monumental.
De manera que el arquitecto construyó dos fincas con
accesos independientes, aunque unificadas por una misma fachada
y ritmos ondulantes, que dispone de unos grandes ventanales
que permiten una buena iluimnación interior.
Una
sorprendente estructura en el sótano, que se utilizó
de garaje, una distribución en planta libre en pisos
destinados a las viviendas y un peculiar desván que
soporta la azotea son sus elementos más significativos.
|