| Edificio
escolar provisional encargado por la Junta de Obras de
la Sagrada Familia y construido junto al templo. De una
sola planta, el arquitecto compartimentó su interior
en tres espacios para separar a los alumnos en aulas,
lo que le da el nombre en plural.
Este
edificio de pequeñas dimensiones es bastante
desconocido, a pesar de ser una de las obras más
radicales de Gaudí. Su particularidad viene definida
por la ondulación de los muros y el techo, lograda
con la aplicación de la geometría reglada.
La sinuosidad los hace muy resistentes, permitiendo
abrir varias puertas y ventanas en los muros y, en el
tejado, desguasar con facilidad el agua de lluvia.
Debido
a su provisionalidad, Gaudí realizó una
construcción fácil, rápida y económica;
por eso utilizó el ladrillo macizo como material
de construcción y pudo levantar las escuelas
fácilmente, en poco tiempo y evitando grandes
gastos. En esta obra, contó con la colaboración
del arquitecto Francesc Berenguer, que lo ayudaba entonces
en las obras de construcción del templo.
La
solución arquitectónica de las escuelas
ha interesado a muchos arquitectos, como Le Corbusier,
que la descubrió en 1928 al visitar Barcelona.
A
pesar de que el edificio fue dañado en 1936,
fue reconstruido por Domènec Sugrañes,
y aunque resultó de nuevo estropeado en 1939,
Francesc de Paula Quintana llevó a cabo su última
reconstrucción. Ha acogido durante bastantes
años parte de la dirección de obras de
la Sagrada Familia.
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