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Plaza Reial, s/n
Pla del Palau, s/n
Barcelona
El primer encargo de carácter oficial que Gaudí recibió fue
por parte del Ayuntamiento de Barcelona. Se trataba de construir
varias farolas para la iluminación pública de la ciudad. El
arquitecto las diseñó de tres y seis brazos, coronados por
un casco con alas, símbolo del poder comercial que Barcelona
había tenido y que todavía tenía en aquel momento. Las farolas
son de luz de gas y se conservan en el corazón de la ciudad:
en la plaza Reial, junto a La Rambla, y en el Pla del Palau,
en la antigua entrada portuaria. Con los años llegaría la
luz eléctrica y se electrificaron las farolas. Han sido restauradas
últimamente para que sigan iluminando la vía pública como
hace 125 años.
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